Zacatecas ha reafirmado, con datos del INEGI al cierre de 2025, su posición como el gigante de la minería nacional. Al ocupar el primer lugar en la producción de oro, plata, plomo y zinc, la entidad no solo presume cifras; proyecta una historia de resiliencia, escala industrial y una identidad que el propio gobierno estatal define con una frase contundente: “Zacatecas es sinónimo de minería”.
Sin embargo, ser el líder en el tablero nacional en un momento de desaceleración global del sector nos obliga a mirar más allá de los kilogramos y las toneladas para entender qué hay realmente en juego.
Liderazgo polimetálico
¿Cómo logra un solo estado dominar cuatro tablas de posiciones al mismo tiempo? La respuesta está en su base productiva estructural. Zacatecas no solo tiene minas; tiene complejos polimetálicos de clase mundial que funcionan como anclas de la economía:
La zona de Fresnillo y proyectos como Juanicipio mantienen al estado como la capital mundial de la plata.
Operaciones como Peñasquito (Newmont) permiten que, de un solo yacimiento, fluyan volúmenes masivos de oro, plata, plomo y zinc simultáneamente.
A pesar de que el reporte del INEGI mostró una ligera baja en los volúmenes anuales (un comportamiento natural debido a los ciclos técnicos de las leyes de mineral y mantenimientos de planta), Zacatecas conserva la cima, demostrando que su capacidad instalada es la más sólida del país.
El desafío de la “minería nacional”
El verdadero éxito de este liderazgo no se mide solo en el volumen de exportación, sino en cómo esa riqueza se traduce en bienestar local. La minería nacional bien integrada es aquella que construye confianza a través de:
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Que la derrama económica se quede en casa mediante compras a proveedores zacatecanos y servicios regionales.
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El liderazgo obliga a una gestión impecable del agua (en una región con estrés hídrico) y a una transparencia total en los consumos.
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La continuidad operativa depende de una coordinación robusta entre el sector público y privado para enfrentar desafíos de seguridad y cuellos de botella regulatorios.
A favor de la minería nacional
Zacatecas es el motor que le da a México resiliencia en el suministro global. Al proveer insumos críticos para la infraestructura (zinc) y refugios financieros (oro y plata), el estado fortalece la posición del país en las negociaciones comerciales internacionales.
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El reto para este 2026 es claro: el primer lugar no debe ser el final del camino, sino el punto de partida para impulsar la innovación, la automatización y la formación técnica avanzada. Si Zacatecas sigue apostando por servicios especializados y tecnología, la minería no solo dejará metales, sino un legado de conocimiento y desarrollo para las próximas décadas.









