Para Industrias Peñoles, la cultura de prevención y seguridad trasciende los límites de sus plantas y minas. La compañía ha consolidado una estrategia de prevención permanente cuyo alcance no solo alcanza a sus colaboradores, también fortalece la capacidad de respuesta de toda la comunidad ante situaciones críticas.
Este enfoque se basa en tres pilares: la profesionalización de brigadas, la colaboración institucional y el monitoreo tecnológico de vanguardia.
Una red de vida
Una de las inversiones más valiosas de Peñoles es su capital humano especializado. Actualmente, la empresa cuenta con un cuerpo de más de 80 brigadistas altamente capacitados.
Lo que distingue a estos equipos es su nivel de especialización: gracias a convenios con la Cruz Roja Mexicana, muchos de ellos se han certificado como Técnicos en Urgencias Médicas (TUM) y paramédicos. Esta preparación de nivel prehospitalario asegura que, ante un incidente, los brigadistas puedan actuar con la precisión de un profesional de la salud, salvando vidas tanto dentro de la empresa como en incidentes externos donde se requiera su apoyo.
El sistema de comando de incidentes

La seguridad colectiva es una tarea compartida. Por ello, Peñoles mantiene una sinergia constante con las coordinaciones de Protección Civil y cuerpos de bomberos:
Durante 2025, la empresa compartió su experiencia en el Manejo de Materiales y el Sistema de Comando de Incidentes, capacitando a los primeros respondientes de la comunidad.
Como miembro activo del Comité Local de Ayuda Mutua, la compañía unifica recursos y protocolos con otras empresas y autoridades para atender emergencias comunitarias de forma coordinada.
Los centros de operaciones seguras (COS)
La cultura de prevención y seguridad en Peñoles se apoya en una infraestructura digital robusta. A través de sus Centros de Operaciones Seguras (COS), la empresa monitorea en tiempo real las variables críticas de control.
Una cultura de prevención y seguridad comprometida con la vida

Esta vigilancia tecnológica, sumada a las jornadas de entrenamiento anual que recibe cada brigadista, permite identificar riesgos antes de que se conviertan en accidentes. Al integrar la ciencia del monitoreo con la valentía de sus equipos de rescate, Peñoles reafirma que su compromiso con la vida es absoluto y permanente, posicionándose como un aliado estratégico de la seguridad en el norte de México.









